Windows - El Escritorio

Windows - El Escritorio



Si el sistema operativo se ha inicializado correctamente, lo primero que aparece en pantalla es el escritorio. Éste es un fondo sobre el que aparecen iconos, ventanas, programas, documentos, barra de tareas, etcétera.

Los componentes esenciales de un escritorio son los siguientes:

- Ventanas. Es la forma que tiene Windows de mostrarnos la información en pantalla (windows = ventanas).

- Iconos. Es un símbolo que Windows utiliza para representar un objeto. Este objeto puede ser una disquetera, un disco duro, la unidad de CD-ROM, la impresora, etc. Si hacemos clic sobre un icono se abrirá una ventana en la que se nos mostrará información relativa a ese icono, o simplemente se ejecutará un programa dentro de una ventana.

- Barra de tareas (véase la siguiente figura). Normalmente ubicada en la parte inferior de la pantalla, muestra las aplicaciones que tenemos abiertas en ese momento. Para activar una aplicación, basta con pulsar sobre el icono al que hace referencia. La barra de tareas es una parte importante del escritorio, ya que muestra componentes esenciales para el manejo del mismo.


En la parte izquierda de la barra de tareas aparece el botón Inicio. Si pulsamos este botón, se tiene acceso a los programas y opciones de configuración de Windows. También podemos apagar el sistema, cerrar la sesión de trabajo, buscar archivos, etcétera.

La Barra de Inicio Rápido es la barra de Windows que posee múltiples íconos de acceso rápido a programas que el usuario puede escoger. La barra de inicio rápido suele ubicarse en la barra de tareas, generalmente al lado del botón de Inicio; puede estar ubicada de un lado o de otro otro, aunque también es posible verla como ventana independiente.

La lista de opciones que aparece pulsando el botón Inicio varía de una versión a otra, pero las opciones comunes se detallan a continuación:

- Programas. Contiene el conjunto de aplicaciones que el usuario tiene a su disposición. Si cada opción contiene otras, basta con situar el mouse encima para poder ver las siguientes. Una vez situados sobre la aplicación deseada, hacemos clic sobre ella.

- Favoritos. Esta opción, que se incorpora en versiones de Windows 95 con Internet Explorer 4.01 SP2, permite acceder a las direcciones de Internet que previamente hemos seleccionado como favoritas o las que incluye el sistema operativo.

- Documentos. Permite acceder directamente a los últimos documentos con los que hemos trabajado. En Windows 98, permite incluso acceder a la carpeta Mis documentos de forma directa.

- Configuración. Con esta opción accedemos a iconos que permiten configurar el sistema, como, por ejemplo, Panel de control, Impresoras, etcétera.

- Buscar. Permite buscar archivos y carpetas, equipos de la red, buscar en Internet, etcétera.

- Ayuda. Abre un programa de ayuda para consultar dudas acerca del manejo o configuración del sistema operativo.

- Ejecutar. Permite ejecutar programas desde cualquier unidad, incluso de red: aplicaciones DOS, programas de Windows, etc. Si hacemos clic en Ejecutar, aparece un cuadro de diálogo en el que tenemos que introducir el nombre del programa o comando que deseamos ejecutar y, si fuera necesario, indicar la unidad y ruta en la que se encuentra dicho programa. A continuación haremos clic en el botón Aceptar. Si no conocemos el nombre del programa a ejecutar, podremos buscarlo mediante la opción Examinar.

En la parte derecha de la barra de tareas se encuentra la zona de notificación, donde aparece también la hora, el volumen de los parlantes, el icono de tareas programadas (sólo en Windows 95 con Internet Explorer posterior a 4.01, Windows 98, Windows 2000 y Windows XP), y otros servicios. La parte central de la barra de tareas muestra las aplicaciones que tenemos iniciadas.

La barra de tareas se puede configurar, es decir, personalizar a gusto del usuario. Para ello, haz clic con el botón secundario del mouse sobre la propia barra de tareas y selecciona Propiedades. Esta personalización dependerá de la versión de Windows y, en particular, de la versión de la interfaz gráfica que tengamos instalada, que quedará determinada por la versión de explorer.exe, equivalente al COMMAND.COM de MS-DOS o al Shell de UNIX.

Asimismo la barra de tareas se puede ubicar en cualquier lateral de la pantalla, o incluso arriba. Basta con pulsar el botón secundario sobre la barra y, manteniendo el botón pulsado, arrastrarla hasta la posición deseada.

Una de las opciones más importantes de la barra de tareas, y concretamente del botón Inicio, es la de poder apagar la computadora de forma correcta.

Si seleccionamos la opción Apagar equipo, aparecerá un cuadro de diálogo que ofrece diferentes opciones, que variarán según la versión del sistema operativo. Las más habituales son las siguientes:

- Apagar. Esta opción permite cerrar todo lo que tenemos abierto para apagar la computadora correctamente.

- Reiniciar. Elije esta opción si deseas resetear la computadora, es decir, cerrar Windows y volver a cargarlo. Esta operación se suele realizar cuando instalamos hardware o software nuevo y queremos que el sistema operativo active las modificaciones realizadas.

- Reiniciar en modo MS-DOS (sólo en versiones Windows 95 y 98). Esta opción, que no se incluye en Windows NT y 2000, permite cerrar la sesión de trabajo de Windows y utilizar la computadora como si hubiésemos inicializado la computadora en MS-DOS. En este caso, normalmente, aparece el símbolo del sistema C:\WINDOWS> como unidad y directorio activo. Es como si trabajásemos en MS-DOS, pero teniendo en cuenta que la versión que incorpora Windows no es igual que la 6.22.
Después de trabajar en modo MS-DOS podemos apagar el sistema o volver a trabajar con Windows, para lo que deberás escribir win o exit en el símbolo del sistema y se volverá a cargar Windows.

- Suspender. La computadora se apaga automáticamente, pero la alimentación de corriente mantiene activa la información en memoria RAM y, por tanto, permite volver a activar el equipo en el punto en que nos habíamos quedado con sólo pulsar cualquier tecla. Esta opción se utiliza cuando un usuario se ausenta por un tiempo prolongado del puesto de trabajo.

- Hibernar. Parecida a la opción anterior, pero teniendo en cuenta que se hace un volcado físico de memoria al disco duro, de forma que todo lo que teníamos abierto, o en ejecución, queda copiado en el disco duro. De esta forma, cuando volvamos a arrancar la computadora, el equipo partirá del mismo punto en el que nos quedamos al realizar la acción, dado que carga la sesión almacenada en disco. Si suspendemos el equipo, y éste se queda sin corriente eléctrica, podemos perder la información de la sesión de trabajo, ya que no se hace volcado a disco. Por el contrario, cuando hibernamos el sistema, da igual que el equipo esté alimentado o no de corriente eléctrica, ya que se ha realizado una copia de la sesión de trabajo en el disco duro. Esta opción sólo aparece en Windows 2000 y Windows XP.

- Cerrar sesión de usuario. Esta opción es normal cuando se trabaja en redes. En Windows 95 OSR2 y posteriores, se selecciona desde el botón Inicio. Esta opción se describe con más detalle en las versiones de Windows 2000 y XP. Esta última opción del menú Inicio, se utiliza casi exclusivamente cuando la computadora está conectada a una red. Así, si una misma computadora es utilizada por varios usuarios (no simultáneamente), cuando uno finaliza su trabajo no es necesario apagar y encender el equipo para que el nuevo usuario empiece a trabajar, sino que es suficiente con cerrar su sesión e iniciar una nueva con su nombre de usuario particular. En Windows 9X, esta opción no tiene demasiada utilidad, al contrario que en las versiones de Windows NT y posteriores, que están destinadas para ser clientes de red.

Esta última opción del menú Inicio, se utiliza casi exclusivamente cuando la computadora está conectada a una red. Así, si una misma computadora es utilizada por varios usuarios (no simultáneamente), cuando uno finaliza su trabajo no es necesario apagar y encender el equipo para que el nuevo usuario empiece a trabajar, sino que es suficiente con cerrar su sesión e iniciar una nueva con su nombre de usuario particular. En Windows 9X, esta opción no tiene demasiada utilidad, al contrario que en las versiones de Windows NT y posteriores, que están destinadas para ser clientes de red.